
Y la acompañaba a Mara a su modista, había que arreglar una falda colegial tableada (no me la imaginaba dentro de ella, a Mara digo...pero bueno...)
Fuimos temprano de la tarde, era en las afueras de Buenos Aires, parecía cualquier ciudad menos lo poco que conozco de ella. Hacía mucho calor, subimos unas escalinatas, angostas, apretadas y por fin dejamos la falda.
Nos teníamos que volver, ahora Manuel nos acompañaba, había una plaza muy montevideana pero ya a las 2 cuadras campo.
Cruzamos rápido la plaza y encontramos, una construcción vieja en ruinas y por supuesto entramos, que delite para mis ojos la recorrimos y nos fuimos.
Fuimos temprano de la tarde, era en las afueras de Buenos Aires, parecía cualquier ciudad menos lo poco que conozco de ella. Hacía mucho calor, subimos unas escalinatas, angostas, apretadas y por fin dejamos la falda.
Nos teníamos que volver, ahora Manuel nos acompañaba, había una plaza muy montevideana pero ya a las 2 cuadras campo.
Cruzamos rápido la plaza y encontramos, una construcción vieja en ruinas y por supuesto entramos, que delite para mis ojos la recorrimos y nos fuimos.
Che pero que bueno el blog, no te conocía esa veta de poeta, te va muy bien. Espero que no quede en esto y continúe... pese a la criatura.
ResponderEliminarUn beso, Manuel.
Qué bueno cuñada!!! Tampoco tenía tu veta de escritora... pero claro, yo con "falda tableada"!!! NO, como mucho con pollera pero sin tablas, que es tan 80´s!
ResponderEliminarUn beso enorme, desde la vecina orilla. Y nada de correcciones.
A ver, a ver....esto se esta poniendo muy mmmmmm.... familiar. Mara con pollera tableada (de colegiala) mmmm... perdón Manuel pero, esta fantasía ya me la hice.... jua jua!! Y Vito, estas casi tan chiflada como yo, menos violenta eso sí.
ResponderEliminarHolisssssss!!! Si creo que estoy para tratarme,un agrado tus comentarios!
ResponderEliminarBeso grande.